El uniforme del arcoíris




Guillermina tiene 8 años y comienza una nueva aventura en su escuela. Se levanta temprano, desayuna y después de su baño se pone su hermoso uniforme rosa.

Impaciente tira del brazo de su madre, quiere reencontrarse con sus amigas y conocer a la nueva profesora.

En el patio de la escuela hay dos filas, la de los niños, donde todos se pelean por ser el primero y la de las niñas, donde se abrazan cuando se saludan.

Y fue entonces cuando Guillermina lo vio. Tenía pelo rubio, ojos azules y vestido con su hermoso uniforme azul. No podía dejar de mirarlo hasta que entró en el aula.

Él estaba en el aula de los elefantes y Guillermina en la de las mariposas, por eso tuvo que esperar a la hora del patio para volverlo a ver. Y entonces supo lo que quería.

Cuando la mama de Guillermina la recogió al terminar las clases fueron juntas a casa y en la merienda…

-          Mama…
-          Dime Guillermina.
-          Quiero un uniforme azul.
-          Pero eso no es posible
-          ¿Por qué?
-           Porque las niñas llevan uniforme rosa, es la norma de la escuela

A Guillermina esto no la convencía.

Al día siguiente...

-          Señorita…
-          Dime Guillermina.
-          Quiero un uniforme azul.
-          Pero eso no es posible
-          ¿Por qué?
-           Porque las niñas llevan uniforme rosa, es la norma de la escuela

En la hora del patio aquella extraña petición de Guillermina se puso en boca de todos los niños y niñas. Los niños se burlaban y las niñas dejaron de querer jugar con ella.

Guillermina callaba, bajaba la cabeza y se enfurecía ya que no entendía por qué no le dejaban ponerse su hermoso uniforme azul. De modo que debía hacer algo que les hiciera cambiar de opinión.

Al día siguiente en el aula, Guillermina, delante de todos cogió el bote de tinta azul de la maestra y se lo vertió por su uniforme rosa. Todos se quedaron mudos… ¡Guillermina se había vuelto loca!

La llevaron al despacho de la directora y esta llamó a los papas de Guillermina.

      -     Quizás deberían llevarla a un psicólogo – le dijo la directora a sus papas.

Ya en casa, mama lloraba, papa gritaba y el perro aullaba...

Guillermina quería mucho a sus papas, siempre le habían dado mucho amor, pero si en casa y en su escuela no le dejaban cumplir sus deseos, se iría en busca de su uniforme azul.

Por la noche salió por la ventana y empezó a correr, y corrió hasta perderse. Entonces vio una colina, y decidió subir a lo alto para ver más allá. Cuando ya estaba en su zona más elevada estaba tan cansada que se durmió. Cuando los primeros rayos de sol calentaron la carita de Guillermina se despertó y pensando en el daño que podría hacer a sus papás se puso a llorar porque no sabía volver a casa.

Lloro tanto que sus lágrimas formaron nubes, las nubes subieron al cielo y cuando tocaron el sol, las lágrimas empezaron a caer, y cuando Guillermina se humedeció con esta fina lluvia de lágrimas surgió un arcoíris.

Este arcoíris era tan hermoso y luminoso que los papas de Guillermina, la maestra, la directora y sus compañeros que la buscaban lo vieron a lo lejos y sin pensárselo se dirigieron a él. Cuando llegaron a lo alto de la colina descubrieron que el arcoíris salía del pecho de Guillermina y su hermoso uniforme de colores rojos, azules, violetas...

Desde entonces, en la escuela, los niños visten hermosos uniformes azules, las niñas rosas, y además hay quien viste los colores del arcoíris.

 

josesraz


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